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domingo, 19 de enero de 2014

Update

Hoy/Ayer/El 19 Vitto cumplió 5 meses. Wow. Con Geno llegar a los 5 meses fue como un logro enorme, cada mes era una espectacularidad, un mérito importantísimo, de su parte y de la mía. Con Vitto el tiempo parece volar, no puedo creer que ya estamos cerca de la mitad de su primer año. Groso y loco. 

La gran novedad que trajo el 5to mes fue la incorporación de alguito de comida semisólida a su dieta. Arrancamos el viernes con un puré de zapallo que preparé con la devota ayuda de Geno, orgullosísimo y feliz de estar preparando la primera comida de su hermano. La excitación que tenía me emocionaba, les juro. Se murió de risa viendo al bebé llevarse la cuchara llena de puré a la nariz; después trajo un guitarra y le compuso una canción alusiva ("Goooordo, gordiiito"). Puro amor.

Sigue sin poder darse vuelta de panza abajo a panza arriba, y eso lo frustra enormemente porque hace más de un mes que hace el movimiento inverso y lo ama, pero después se aburre y queda estancado ahí. 

El pase a su cuarto definitivo fue impecable; está durmiendo incluso más horas que antes, se ve que está más cómodo! Genaro feliz de recibir a su hermano en su cuarto. Anoche se pasó a nuestra cama y entre sueños le dije "Pero Geno! Pobre Vitto, lo dejaste durmiendo solito en su cuarto!" "No... está con el Hombre Araña...." me contestó. No seguí dicutiendo porque me volví a dormir casi instantáneamente, pero hoy a la mañana, cuando fui a buscar a Vitto que lloraba en su cuna, vi que efectivamente, el Hombre Araña dormía plácidamente al lado del bebé. O sea: Genaro anoche se despertó, decidió venir a nuestra cama, pero antes de irse, decidió dejarle su muñeco a su hermano, como protección y compañía. Me derritió el corazón.

¿Algo más? Creo que no hay otra milestone, sólo quiero dejar asentado que creo que Vitto tiene mucha más pinta de futuro nenito-de-mamá que la que tenía su hermano a su edad. Me ve pasar y queda hipnotizado, me mira y me sonríe, si está llorando o molesto a upa de alguien se calma cuando lo alzo y lo abrazo. Me parece un poco raro porque nunca me pasó con Geno, pero tengo que confesar que un poco me encanta. 

En menos de un mes vuelvo al colegio, y Vitto empieza el jardín. No quiero ni pensar en lo que los voy a extrañar a estos dos...

Así mira a su hermano...

Así me mira a mí...

Así fue su primera comida...

Así se quieren...

Así empiezan a aparecer los conflictos...

viernes, 27 de septiembre de 2013

Vitto - Semanas 4 y 5

Hoy twitteé: "Ni yo me creo lo bien que la estoy pasando en esta licencia... no sé qué voy a hacer cuando me toque volver."

Es un pensamiento recurrente estos días, tanto que me dan ganas de tener la máquina del tiempo, volver a septiembre del 2010 y ver qué carajo era lo que me angustiaba tanto en esa época, si Genaro era un bebé más difícil que Vitto, o si simplemente yo era más boluda, más estresada por pavadas, más joven e inocente o qué.

Vivir con un bebé chiquito no es complicado, siempre y cuando bajemos mucho nuestras expectativas de logro diario. Actualmente me conformo con hacer la cama, lavar los platos después de almorzar y cenar, mantener a ambos niños alimentados y semi-decentemente vestidos, tener momentos diarios exclusivos para Geno, y poco más que eso. Llegar al jardín al mediodía a tiempo es motivo de orgullo personal. Lavar la ropa de Vitto, que requiere atención especial, es una tarea avanzada que generalmente requiere la presencia del padre en la casa. Y todo así.

Entonces, con esta perspectiva de "esto-es-lo-que-puedo-hacer-y-lo-estoy-haciendo", la estoy pasando muy bien. Vitto sigue siendo un bebé tranquilo, bastante low-maintenance, y Geno se está convirtiendo en un aliado. Me ayuda, me acompaña, me da charla que comparada a los "gu-gu" esporádicos de su hermano, es un debate filosófico.

Javi vuelve de trabajar y me encanta, me alegra verlo llegar, pero no tengo la desesperación por que venga que tenía 3 años atrás. Antes era "Por fin! Hacete cargo de este bebé! Quiero vivir mi vida!" Ahora es "Por fin! Te extrañamos! No sabés todo lo que hicimos hoy, la pasamos re bien!" Siento que somos un equipo afianzado los 2; casi que los 4, ahora.

Todas las experiencias maternas, y familiares, son distintas. Escuché a varias mujeres decir que la peor transición había sido pasar de 1 hijo a 2. En mi caso, definitivamente, fue mucho más difícil pasar de ser mujer a ser mamá: este mes, comparado a ese septiembre, fue piece of cake.

Acá está él:



Y acá están ellos:



miércoles, 11 de septiembre de 2013

Vitto - Semana 3

Con respecto al post y al tema anterior, habrán visto que no hice ningún comentario. Al escribir un blog y dejarlo "abierto al público", soy consciente de que me expongo a recibir opiniones de cualquiera, cosas que me guste leer y otras que me duelan. Es verdad que yo no pedí opinión, solo compartí algo que me pasaba, pero al hacerlo me expuse, y entonces me la tengo que bancar.
Hoy quiero simplemente agradecer a todas las que supieron leer mi angustia y pudieron respetar mi decisión, aún sin compartirla, aún sin entenderla. Sinceramente no esperaba una respuesta tan buena ni tanto sostén emocional, porque, como algunas lograron ver, yo misma me juzgo, y mucho.

Dicho todo esto, la vida, mi vida, continúa. Vitto cumplió 3 semanas el lunes, y sigue siendo igual de easy-going. Ya pasa ratos más largos despierto, cosa que pone feliz a su hermano, ya que Geno siempre parece un poco desilusionado cuando se acerca al bebé y lo encuentra durmiendo.

Me mata de amor la relación entre ellos, las reacciones de Geno frente a su hermanito. Lo incluye en todo, quiere ser parte de todo lo que le pasa a Vitto. Quiere ayudar en el baño, en el cambio de pañal, en darle la mamadera, ponerle el chupete, hacerle upa, dormirlo. 

Está atravesando una etapa difícil con respecto al sueño; durante los últimos meses de embarazo solía despertarse durante la noche y pasarse a nuestra habitación, y había empezado a hacerse pis en la cama. Por suerte la enuresis se cortó una vez nacido Vitto, ayudado con el tema del ya ser grande por haber cumplido 3 años. Pero se sigue despertando a la noche, y ya no se va a dormir tan fácilmente, porque tiene un reclamo muy claro: "so no quero domir solito", me dice, y me derrito. Sobre todo porque lo que él reclama no es tanto su pase permanente a mi cuarto, si no que quiere que Vitto pase de una vez por todas a compartir el cuarto con él. 

Sé que esto no siempre será así, que como dijo Lu, quizás en algún momento Vitto va a empezar a ser centro de atención y afloren los celos de la competencia, o quizás Vitto de más grande no se banque los cargoseos del hermano o quizás de adolescente les guste la misma mina, quién sabe. Lo que me importa hoy es que Geno ama a su hermano, y nada me da más felicidad que verlos interactuar. 





miércoles, 4 de septiembre de 2013

Vitto - semana 2


Vitto es, creo, un segundo hijo de manual. Se banca cualquier ruido porque la banda de sonido en su casa son los alaridos del hermano. Se queda tranquilo en cualquier lado y espera pacientemente que le llegue su turno de interactuar con seres humanos, una vez que las necesidades de su demandante hermano estén satisfechas. Recibe besos basosos desde el primer día, porque su mamá considera que su hermano tiene tanto derecho a besarlo como ella misma. Sale a la calle prácticamente todos los días desde que salió del hospital, porque la vida de su familia continúa y mamá tiene que llevar al hermano al jardín, y hacer mandados varios para el cumple del mayor.

Y él se banca todo y siempre bien, y yo estoy cada vez más feliz y más tranquila.

En su segunda semana de vida, Vitto:
-Estrenó su gimnasio,


-Nos acompañó (a mí y a su papá) a comer afuera,
-Fue a tomar el té a lo de su abuela como hacíamos siempre,
-Se disfrazó de pirata,


-Y confirmó que con el segundo hijo, el amor, lejos de dividirse, se multiplica.

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Ah, por las dudas:
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jueves, 29 de agosto de 2013

Vitto - Semana 1


Es verdad que es difícil encontrar momentos para sentarse a escribir; realmente tiene que ser una prioridad o al menos algo lo suficientemente importante para vos como para resignar hacer otras cosas en los ratos que te quedan libres, como ahora mismo, que Victorio duerme y Genaro anda por algún lado con sus abuelos. Y la verdad, para mí escribir es lo suficientemente importante. Me encanta la idea de tener un registro en tiempo real (o casi) de todo lo que estoy viviendo en estos primeros días de conocer a mi segundo hijo.

Cuando alguien me habla de los primeros meses de Genaro, yo siempre insisto con lo mismo: "No sé, yo no estaba". Tengo recuerdos muy borrosos de esos días, una especie de enajenación que no puedo llegar a explicar. Me acuerdo que todo me parecía irreal, que no podía superar el hecho de dormir mal todas las noches, no aguantaba a nadie y muy particularmente, quería matar a cada uno que viniera a tirar sabiduría a caballo del "este bebé tiene hambre".

Con este bebé todo es tan distinto. Siento una calma, una paz que sí, es ocasionalmente interrumpida por un momento de furia o malhumor o algún reclamo a Javi, pero que en términos generales, predomina. Creo que con Geno era al revés: la norma era estar mal, la calma una rara excepción.

Por empezar, Victorio duerme. Mucho. Duerme siestas en cualquier lado -su catre, su huevito, la sillita vibradora, su porta enfant, hasta mi cama con el almohadón-nidito que le regalaron, y duerme, también, de noche. Y cuando se despierta, come, y, aunque no se duerma, no llora. Se queda en mi cama mirando el techo, o mirándome a mí, o no sé bien qué, porque lo cierto es que me ha pasado de volverme a dormir yo antes que él.

Estamos aceitando nuestra dinámica familiar, claro. A la mañana, Javi se va a trabajar y nos quedamos los 3 en casa. Esto era una de las cosas que más miedo me daban, pero hasta ahora todo viene saliendo muy bien. Genaro es un excelente hermano mayor. Todo el tiempo quiere ver a Vitto, pregunta qué está haciendo, me pide que lo ponga a su nivel para poder mirarlo o besarlo, y me pide que lo ponga cerca de él. Cuando lo escucha llorar, corre a ponerle chupete y susurrarle "No llores, Vitoio..." Nunca me imaginé que Genaro se iba a convertir en una ayuda tan importante.

El trajín más importante se da al mediodía, cuando tengo que lograr que Geno almuerce, ponerle el uniforme, chequear que Vitto esté apto para salir en términos de alimentación , pañal y ropa, subir a todos al auto, y llegar al jardín a tiempo. Pero una vez que lo logro, ya en el camino de vuelta... Ohhh, la paz. Estoy disfrutando de mi bebito, y eso me ha hecho recibir ya varias burlas, de todos aquellos que me habían escuchado freakear frente a la idea de otro recién nacido. Me encantan las tardes con Vitto, me encanta quedarme tirada en la cama solo mirándolo, sacarle fotos, descubriéndolo como si fuese la primera vez que veo un bebé tan chiquito. Porque en cierto modo, es mi primera vez. Mi primera vez, siendo yo, y no un monstruo ojeroso que solo quería que pasaran las horas hasta que volviese Javi, los meses hasta que el bebito se valiera un poco por sí mismo, los años hasta que finalmente se fuera de casa. Sí, recuerdo pensar mucho eso con Geno bebé: "¿cuánto puede durar esto? ¿15, 16 años? ¿Cuándo será el día en que este pibe no necesite estar todo el tiempo a upa mío y yo pueda volver a dormir?"

Así que ya ven, conociendo a este bebé me estoy redescubriendo, también. Y me gusto mucho más que antes, claro. Y ojo, sé que esto también pasará, que habrá noches más de mierda, que habrá días donde no quiera saber más nada de nada ni de nadie, pero la verdad, que, considerando que yo esperaba eso desde el día 1, hoy siento que estoy realmente bien.

En fin, una de las cosas que hice con Geno desde que nació fue sacarle, semana a semana, una foto con un león de peluche grandote en un sillón de su cuarto. Cuando nació Vitto, mi amiga Toi me regaló un oso para hacer lo mismo con él. El sillón ya no está en el cuarto por cuestiones de espacio, así que la cuna will have to do. La verdad que me encantó tener el registro fotográfico del crecimiento de Geno semana a semana, pero ahora estaría bueno acompañarlo, en la medida de lo posible, con algunos otros datos de lo que pasó en esa semana. Por ejemplo:



En su primera semana de vida (que se cumplió el lunes), Vitto:
*Salió 4 veces: al control pediátrico, a almorzar a las casas de sus abuelos, y al cumpleaños de un amigo nuestro.
*Logró dormir -y dejar dormir- alrededor de 5 horas (no seguidas) todas las noches.
*Todavía no recuperó su peso al nacer.
*Enamoró perdidamente a su mamá, esa que estaba tan llena de dudas.