Puede que seas del 80% (?) de la población que ya vio o planea ver "La casa de papel", o de la minoría que ya está tan hinchada las bolas de que le hablen de esa serie que no piensa siquiera en darle una oportunidad...
Cualquiera sea el caso, deberás saber que se trata de un grupo de 'atracadores' que entra a robar la Casa de Moneda y Timbre de España, para llevarse todos los millones que puedan sin estar robándole a nadie en particular, tomando 67 rehenes en el proceso.
Claramente, al estar contada desde el punto de vista de los ladrones, la idea es que se genere cierta empatía con los personajes. Pero en una escena clave de la serie, Javi y yo descubrimos, asombrados, que estábamos deseando que pasaran cosas distintas: yo, que la idea que estaban llevando a cabo los secuestrados funcionara y pudieran obtener la libertad, y él, que fracasara, para que el plan de los atracadores no se viera afectado.
Nos pareció tan loco que la misma serie nos generara reacciones tan distintas que preguntamos en Facebook qué les pasaba a los demás cuando veían la serie. Lamentablemente, tengo que admitir que ganó Javi. Somos minoría los que, a pesar de estar viendo una serie desde el punto de vista de los ladrones, con sus historias y sus motivos para hacer lo que hacen, no podemos separarnos de la realidad de los secuestrados, esos que también tienen historias y familias pero no tomaron la decisión de quedar encerrados en un edificio con unos cuántos tipos apuntándoles a la cabeza, simplemente les tocó en suerte. Porque claro, el espectador sabe que el plan no es herir a nadie, pero los secuestrados no.
Yo pensaba en las madres de todos esos adolescentes ahí metidos, en las mujeres de los hombres secuestrados, y no, ¿la verdad? me importan un carajo tus motivos 'válidos' para querer no se cuántos millones de euros; hacelo sin joderle la vida a gente que no conocés y que no tiene nada que ver...
En fin. Empecé a escribir esto hace un par de días, y el tema ya se diluyó en casa... Pero si hay alguien ahí que le está viendo o la vio... vos, ¿de qué lado estás?
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miércoles, 28 de febrero de 2018
lunes, 29 de enero de 2018
Llegando tarde al Clone Club
Orphan Black fue una de esas series que vio primero una de mis hermanas... después mis viejos... después mi otra hermana... y cada uno que se enganchaba me la recomndaba enfáticamente, pero yo de jodida, no la empecé a ver hasta que todos la terminaron.
Javi, al tercer capítulo, dijo que él no podía una serie con un argumento tan flashero. Le recordé amablemente que seguimos mirando, y bastante fanatizados, THE WALKING DEAD. O sea, zombies sí, clones, no? INADI buenas tardes!
Como era bastante de esperarse, la serie me atrapó, y terminamos viendo los 50 capítulos en poco más de un mes. Sí, hay clones, sí, hay tiros y muertes violenta, y sobre todo, para mi gusto, HAY DEMASIADAS FUCKING AGUJAS EN CADA CAPÍTULO!!! Porque yo puedo ver una operación a corazón abierto (?) en Grey's Anatomy sin problemas, pero de ninguna manera puedo no cerrar los ojos cuando le vienen a sacar sangre para el pre-operatorio...
En fin, más allá del argumento, lo mágico de esta serie es su protagonista, Tatiana Maslany, que hace más de 7 papeles, 5 de ellos todo el tiempo en la pantalla, y logra que te olvides que es la misma actriz. Lo que hay detrás de todo esto es el antiguo debate de natura vs nurtura, de cuánto de lo que somos ya viene con nosotros al nacer, y cuánto vamos adquiriendo una vez que entramos al mundo.
Cada papel interpretado por esta actriz tiene un look diferente, para hacer a cada personaje fácilmente reconocible, pero además son tan distintas en todo, que verlas interactuar es fascinante. Y te hace pensar también en que en realidad, todas somos un poco de cada una, y podríamos haber terminado siendo cualquiera de ellas, variando un poco las circunstancias.
A mí me hubiese encantado ser una Cosima, por lo geek, lo científica y (admitámoslo), las rastas...
Pero nunca me tomé el estudio demasiado en serio, y siempre me atrajeron los hombres...

Pero estoy completamente de acuerdo en que YOU SHOULD NOT THREATEN BABIES... y no sé qué clase de impulso saldría de mí si alguien amenazara a mis bebés.
No suelo abandonar a mis hijos para drogarme y salir de joda, como Sarah...

Pero vamos, más de una vez, confieso que me hubiese gustado!
No soy una poderosa mujer de carrera como Rachel...

...pero me gusta su estilo frío e impersonal, y cómo se va ablandando y redimiendo cuando la ocasión lo amerita.
No soy una adicta a la estética como Krystal...

...pero me copan sus uñas!
Finalmente, a pesar de no haber incursionado en el narcotráfico (!), el clon con el que necesariamente me identifico es con Alison.

Su craft room es un sueño para mí, su estilo de maternar y de convivir en un matrimonio me parecen bastante conocidos, y esa eterna pregunta de "¿esto es todo lo que hay en la vida para mí?" también me parece entendible. Y de que en un intento por ser más fiel a ella misma se haya teñido el pelo de violeta, bueh, YA HABLAREMOS.
Tatiana Maslany, soy tu fan forever. Si no le tienen miedo a los argumentos locos, pruébenla (está en Netflix, y ya terminó así que nada de esperar nuevas temporadas), y después me cuentan (?)
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