lunes, 22 de enero de 2018

Mi yo de vacaciones

El otro día descubrí, con horror, qué era lo que me estaba pasando: estaba ABURRIDA. Me costó identificarlo porque hacía tanto que no me pasaba, que ya no podía registrar el sentimiento.

Mis hijos jugaban entre ellos y no me necesitaban, la casa estaba en orden, ya había leído blogs y libros... básica e insólitamente, no tenía nada para hacer.

Pero más allá de ese momento, que no fue tan grave tampoco, cómo me gusta mi yo de vacaciones. Manejo, y camino, más lento, tengo segundos de sobra para todas esas pavadas que no me doy cuenta de hacer durante el año, como jugar a cambiar el estilo de caminata cuando vamos a algún lado, o contestar las 150 preguntas por minuto de mis hijos, con detalles y repreguntas disparadoras.

La semana pasada fuimos con Vito a pagar un multa. $1200 por mal estacionamiento. Yo creo que si me pasaba en mayo, desataba un día de furia, y una semana de malhumor. Pero me pasó en enero, distanciada de otras preocupaciones, relajada y con tiempo, y pude actuar en consecuencia. Pagué la multa en los 3 pasos que indica la burocracia, no perdí la paciencia, dejé que Vito apretara los botones del ascensor todas las veces, aunque tardara un poquito más que yo, y, ya que estábamos afuera de casa, llamé a mi hermana para ir a ver a mi sobrino un ratito. Estoy bastante segura de que mi yo del año lectivo no hubiera actuado así, ni cerca. Ahora el tema es ver como importar este yo-de-vacaciones al resto del año... por mi bien, y el de todos los que me rodean.

viernes, 19 de enero de 2018

Spotify right in the feels

Por esas cosas de la vida, del pueblo chico y de Tinder que me encantan, mi mejoramiga de la facultad se casó con el primo de uno de los amigos de Javi, que también resultó ser compañero mío de jardín de infantes. Cuestión, que anoche se armó un lindo grupo humano, la pasamos genial en una cena, y como souvenir de la noche, me traje varias listas de Spotify, porque el primo en cuestión es también DJ y conoce muuuuuucha música de ahora pero sobre todo muuuuuuchas versiones de música de antes, my fave. Esto hizo que después de varios días, volviera a conectarme con la música, explorando estas listas y agregando temas a las mías.

Desde hace más de un año, los chicos tienen sus propias listas. Me acuerdo que cuando Genaro era chico, cerca de su tercer cumple, pedía cualquier cosa, real o imaginaria, para que se agregara a su lista de regalos. Ahora pasa algo parecido. Tan lejos de mi infancia/preadolescencia con la FM Hit y el cassette para grabar las canciones de la radio, ahora mis hijos disfrutan de esta maravilla del escucho/me gusta/quiero/va a mi lista.

Al día de hoy, sus listas se ven así:

VITO:


La primera es la que inició todo. Estábamos yendo a festejar Halloween a lo de mi cuñada, Vito disfrazado de Pikachu y Geno de Ash Ketchum, en el 2016. Vito no entendía mucho de qué venía la cosa, pero pusimos "This Is Halloween" en el auto a todo volumen, y algo hizo click adentro de él. Fue la primera vez que asoció una canción a un momento feliz, y a partir de ahí, la quería escuchar siempre... De ahí creció su amor por All Things Halloween, que vendrá en otro post. Después vemos canciones que escuchó de casualidad, en laradio o porque yo las estaba escuchando, le gustaron y pidió, como Get Lucky, Don, Sueños, Obsesión o El Dinero No Es Todo (!!!). También tenemos algunas más infantiles (?) que trajo del jardín, como Duerme Negrito (que dijo que se la había enseñado "el musiquito", más conocido como el profesor de música, en sala de 2), El Mamboretá, Banana Song, o Rain Rain Go Away. También hay algunas heredadas del hermano o del contexto de música de moda, como Despacito o Súbeme la Radio, o de películas, como Cuán Lejos Voy o Logo Te Pate, que son de Moana.

Las otras dos que tienen historia propia son Gangnam Style, y Don't Stop Til You Get Enough. A la primera la agregó a su lista porque el primo y el hermano festejaban cualquier cosa con "Eeeeeeeehhh chu-chu lei-diii!" (que vendría a ser el "Eyyy, Sexy Lady!" de la canción). Un día estábamos yendo a uno de los primeros cumples de amiguitos propios que tuvo, y sonó esa canción. Él lo interpretó como un festejo por estar yendo a un evento social, y a partir de ahi, la pide cada vez que vamos a un cumple.  A la de Michael Jackson la puse yo un día, porque me copa, y cuando miré para atrás en el auto Vito estaba haciendo una complicada coreografía con las manos, completamente en trance. A los pocos días, cuando pusimos música, sin dudarlo pidió la canción "que hace bailar a mis manitos". Ah no no casi muero de amor.

GENO:






La lista del 'preadolescente', como le decimos, es mucho más 'cool', con canciones más conocidas y menos random que la de Vito, pero también tiene algunas 'excentricidades', como Burn, o la versión de Regina Spektor de "While My Guitar Gently Weeps", que yo amoamoamo. Sobreviven todavía algunas cosas 'de su infancia', como la de Pokemon o Watch Me, pero presiento que se irán bastante pronto. Las de Ancud son de la banda de German Garmendia, el YouTuber idolatrado en esta casa, y fueron las primeras canciones que conocí gracias y a través de Geno, y para mi sorpresa y alivio, me gustaron, espcialmente "Se Hacen Realidad".

En cuanto a mí, puedo decir que las playlists más escuchadas son 'Just Chillin'', 'De esas que te gustan porque sí', y 'Sing Out Loud'; que por supuesto tengo carpetas especiales para Alanis y The Beatles, y que escucho cada vez menos la carpeta '2000's', lo cual habla MUY BIEN de mí. Ahora con esto de las playlists públicas de otros estoy descubriendo música nueva y eso me copa, porque no quiero seguir escuchando lo mismo toda la vida, por más que ciertos temas muy embebidos en lo más profundo, por razones que explica Pictoline:



Por esto, voy a confesar que hay altísimas probabilidades de terminar llorando si escucho Shiver de Coldplay (o Timber, de Kesha, pero por motivos completamente distintos). Ah, también hay otra sub-categoría secreta de música, perteneciente a un período post-adolescente altamente olvidable, que sencillamente NO PUEDO escuchar, ´porque me vuelven los pensamientos suicidas-homicidas del momento. FUERTE. A los pocos días de un episodio conectado a esto en casa (nada tan violento, no teman), con Javi empezamos a ver The Sinner, y WHOA. Nada, una boludez. No voy a andar matando gente random en la playa, por más La Vela Puerca o NTVG que suene, don't worry, pero que se me van a erizar los pelos de la nuca como un gato listo para la batalla, y que voy a buscar pelea de la nada misma, don't you doubt it.

jueves, 18 de enero de 2018

La separación

Cuando ampliamos la casa, uno de los principales objetivos era construir un cuarto más, para que en algún futuro lejano, cuando los chicos quisieran separarse, pudieran hacerlo. Por esas cosas que dan las Universidades, los arquitectos encontraron la manera de meter, en el reducidísimo espacio que teníamos disponible, no solo todo lo que pedíamos, sino también un cuarto extra, que en esta casa pasó a llamarse 'Cuarto de juegos', o, extraoficialmente, 'Museo del Juguete', porque estaba lleno de cosas que jamás se usaban. Como no había interés alguno por separarse, y como el cuarto que nos correspondería a Javi y a mí está arriba y aún no me animo a dejar a los chicos 'solos' abajo, yo pasito a pasito suave-suavecito me fui armando un escritorio arriba, y ahora medio que no lo quiero dejar ni en pedo, pero esa es otra historia.

El tema que nos convoca hoy es que hace unos meses, de la nada misma, Genaro me preguntó, como quien no quiere la cosa, cuánto faltaba para que él pudiera tener su propio cuarto. Digo que fue de la nada porque hasta ese momento JAMÁS se había tocado el tema; ellos no peleaban por cuestiones territoriales ni había problemas de espacio. Le contesté que todavía faltaba bastante, como armar el sector de vestidor de arriba, y sobre todo, esperar a que pasara la etapa donde casi todas las noches tengo niños amaneciendo en colchones al lado de mi cama. Lo entendió, pero un poco desilusionado me dijo "Ah... entonces falta mucho..." También de la nada, le sugerí que durmiera esa noche en el 'cuarto de juegos', a ver cómo se sentía. Le encantó la idea, y la noche fue un éxito. Así que así como así, se dio un divorcio amigable que jamás me vi venir. Dividieron sus pertenencias/juguetes, pasamos la ropa de Geno a su nuevo cuarto, y establecimos algunas reglas básicas, como el uso de la Play, que quedó dentro del sector Genaro pero es estrictamente de uso público. Todas las partes conformes, pasamos a la nueva etapa en esta casa, donde cada uno tiene un espacio personal que lo hace feliz: los chicos sus cuartos, yo el escritorio, y Javi.... bueno Javi no tiene UN espacio, OK, pero él es un ser de luz que puede brillar en cualquier lado, tomá.

De todos modos, cuando digo que los chicos duermen solos, no es exactamente así. Un tiempo antes de la separación (quizás anticipándose sin saberlo a ella), Genaro decidió que quería empezar a dormir con el león que le regalaron mis suegros cuando nació y que lo acompañó en cada sesión de fotos semanal hasta que cumplió un año. Le puso Llama, y después Rayo, y cumplió con no dejarlo nunca más. Por supuesto, como buen hermano menor, Vito instantáneamente decidió hacer lo mismo. Por suerte, mi amiga Toi me había tenido un poco de fe en su momento, y le compró a Vito un oso para hacer lo mismo que con Geno. Las sesiones de fotos llegaron hasta la semana 5 (I KNOW), pero el oso, que es lo que importa, quedó. Le puso Flamileón, y, con menos garra que el hermano, es cierto, pero con decisión, lo transformó en su compañero de todas las noches. No voy a decir que tienen objeto acompañante, como siempre quise que tuvieran, pero no están tan lejos.

Ayer, después de tirar un par de colchones en el cuarto de Vito para jugar a la lucha, decidieron hacer 'pyjamada'. Era todo una vil excusa para usar la tablet en la cama (lo cual es un big no-no en esta casa), pero me pareció tierna la idea, y los dejé. Para cuando llegó la hora, Genaro ya estaba cansado y solo quería dormir, Vito no tenía buena señal en la cama y se frustraba, y yo solo quería terminar de ver una película que había empezado la semana anterior, pero bueno. La intención era buena...


miércoles, 17 de enero de 2018

Elecciones

El otro día, Javi me contaba que en una nota, la responsable de Transur (empresa de recolección de residuos) le explicaba que ellos tenían una idea de cómo iba el país, económicamente hablando digamos, por la cantidad de residuos que juntaban. Nos pareció una idea absolutamente lógica. Varias veces me encontré con esta idea de cuánto dice de una familia lo que saca como basura; y me parece muy interesante (no sé exactamente por qué, jaja).

En el otro extremo de la cuestión, creo que también está bueno dejar asentado, como una foto de este momento de sus vidas, qué eligieron hoy mis hijos cuando fuimos a comprar cosas para ellos al mayorista de galletitas y golosinas:

GENARO:
-Caja de paquetes de gomitas.
-Bizcochos de grasa Don Satur.
-Criollitas.
-2 budines de vainilla.
-Oreos.
-Galles Club Social sabor original.

VITO:
-Saladix de Jamón.
-Club Social sabor original.

Pidieron cajas de Paragüitas y de Huevos Kinder, pero supieron entender cuando les dije q no, que eran carísimos, y que en verano el chocolate ni daba. No les interesan los caramelos, los chupetines, los alfajores ni chocolatines. Genaro hubiera comprado marshmellows, pero no había... y yo me hubiese comprado Sugus confitados, Shots, Skittles, alfajores, conitos.. pero fui fuerte y dije NO.

El hacer estas compras casi mensuales me soluciona el tema de los recreos de Geno, (o ahora en verano, de sus snacks para la colonia), porque él se autogestiona qué quiere llevar cada día y no tenemos que andar negociando plata para el kiosko... Y además, me hace sentir super eficiente y organizada!

martes, 16 de enero de 2018

Cosas que dicen (II)


*Hace un tiempo, Vito salió del baño con cara de concentrado y muy serio me preguntó: "Mamá... la casa de la caca... ¿es la cola, o el inodoro?" Para reflexionar... (En preguntas como estas, trato de no darles una respuesta, sino retrucarles con el "¿y vos qué pensás?" para no empezar discusiones ridículas!)

*Genaro, ahora Youtuber (?), cada vez copia más cosas que escucha en videos... alguna mala palabra en inglés, por ejemplo, que rápidamente se debe discutir y eliminar del vocabulario familiar... pero en su mayoría son palabras bastante útiles. Una vez, mientras yo estaba ensimismada en la compu (trabajando, seguramente!), escuché a Genaro gritar "Dejá de arruinar mis momentos felices!" En seguida me puse alerta, en modo mami-evita-peleas, hasta que descubrí que Geno estaba simplemente jugando a la Play... con el padre! Y le estaban bloqueando todos los ataques. En fin...

*La última. Anoche, mientras Genaro le leía un cuento a Vito (cada tanto hacen eso; con los libros que tienen dibujitos reemplazando alguna palabra, Genaro lee las letras y Vito interpreta los dibujos. Es muy tierno y muero de amor, but I digress), encontraron una ilustración que Vito no conocía. Él decía tren, pero Geno sabía que esa no era la palabra... Entonces me gritó "Mamá, la parte de adelante de un tren es la vagoneta, ¿no?"

lunes, 15 de enero de 2018

Camino al autoconocimiento (I)

El primer "auto-mandamiento" de Gretchen Rubin propuesto en 'The Happiness Project' es: Be Gretchen. Cuando empecé a leer el libro y vi esto pensé, "ah bueno, cualquiera, esto es como cuando veía Gran Hermano en la adolescencia y lo único que decían era 'sé vos', 'soy yo', etc", pero seguí leyendo y me di cuenta de que es un concepto súper válido, y que me es muy útil.

Básicamente, se trata del autoconocimiento, de ser fiel a lo que uno realmente es, y no tratar de forzar gustos, tendencias, actitudes que no traemos innatas, porque 1) Es al pedo 2) La vamos a pasar bastante mal en el intento. Esta idea va de la mano con su 'Secreto de Adultez' "You Can Choose What You Do, But You Can’t Choose What You Like To Do" (podés elegir qué hacer, pero no qué te gusta hacer). Desde que me puse a pensar en eso, identifiqué un montón de situaciones y aspectos de mi vida donde la mejor solución es Ser Ana, y dejar ir deseos y proyectos que nunca serán. Ojo, soy muy pro-mejora, realmente creo que se puede avanzar y evolucionar o lo que sea, pero dentro de cierto margen que ya traemos.

Un ejemplo, antes de quedar como demasiado metafísica (?): me encantaría decir que me gusta la música indie, new-age, cool, hipster, pero a mí lo que me levanta el humor es la música para adolescentes (de cualquier época), el reggaeton, y hasta cierta cumbia. EL HORROR. Pero para qué voy a ir contra eso, en la santidad de mi living, cuando a ningún sillón ni a mi marido les ofende que ponga Ráfaga o Jason Derulo y baile como desquiciada?

El otro ejemplo que identifiqué es el del juego. No me considero una persona súper lúdica en general, pero sí disfruto de jugar juegos de mesa y de palabras. Los juegos de compu o celular también me atrapan, pero de una manera mucho más peligrosa, ya que se convierten rápidamente en adicción, por lo que trato de evitarlos desde el vamos. Como mamá, desde siempre, siento culpa por no disfrutar de jugar con mis hijos a lo que siento que 'debería' jugar: a los autitos, con los peluches o muñequitos, y otras variantes de juego simbólico. Me aburro, me distraigo, no me copa. Ahora que Vito está jugando solo mucho más, disfruto de verlo y escucharlo, pero no me da ni un poco de ganas de meterme en su juego. Entonces, tratando de seguir este principio de 'Ser Ana', lo dejo jugar solo, y después le propongo algo para hacer juntos, sobre todo en familia: jugar al Uno, a otros juegos de cartas, al Ludo, a los dados, etc. 

Podría ser mejor, pero soy así. Y prefiero explotar lo mejor de mis cualidades antes que seguir sufriendo por lo que nunca seré. 

domingo, 14 de enero de 2018

Victorio hoy


5 COSAS QUE ME ENCANTAN DE VITO HOY:

1. Primero y principal, su intensidad para querer: puede demostrar su amor abiertamente, sin mezquinarlo, a los gritos, a los besos, a los arrumacos, con mensajes de whatsapp eternos llenos de emojis que parecen mandados al azar pero no; son cuidadosamente seleccionados y con un sentido profundo. Por ahí pasa por la cocina y me tira un "Hola, chica hermosa", y listo, chau, morí ahí mismo. Por ahí voy caminando/saltando con él por la calle y me mira y me dice "Me encanta estar con vos". Tan simple y tan importante como eso.

2. Su ocurrencia para inventarse nombres o apodos, tanto en los juegos como 'serios'. Dos de mis ejemplos favoritos: hace un tiempo, de la nada, anunció que desde ese momento, su nombre completo era Victorio Jamón y Queso, pero como apodo, los que querían, podían decirle Vito Sandwich. El otro fue hace unos días, jugando al circo con el hermano, decidieron que eran payasos. Enseguida encontró los nombres: Geno era Peperoni, y él 'Lechuguita y Tomatito'. Todo relacionado con comida, sí, y no me parece nada raro, viniendo de él.

3. Cómo se plantó el primer día y dijo que él NO quería ir a la colonia este verano. Me enojé, lo amenacé, le rogué, lo traté de convencer por las buenas y las malas, pero sencillamente, NO. Quedamos en que OK, no iba a ir, pero tampoco iba a tener acceso a ninguna pantalla en esas 4 horas que el hermano pasaría en la colonia. Aceptó, y creí que ahí mismo empezaría la tortura diaria y la lucha de poder. Bueno, nada que ver. Lo que finalmente pasó es que Vito está durmiendo hasta más tarde (whatwhatwhat), se levanta de excelente humor, desayuna, y se pone a jugar con sus juguetes (whatwhatwhatwhat), sin pedir pantalla, sin hacer berrinche, sin interrumpir las cosas que yo necesito hacer. Finalmente, me alegra tanto estar compartiendo estas mañanas a solas con él!

4. Una de las cosas que hace a la mañana, también, es dibujar. El primer día hizo una obra maestra (según los estándares de esta casa, claro está) para su tío, y le sugerí que la firmara. Le ofrecí escribir su nombre así trataba de copiarlo, pero me frenó y me dijo: "No mamá, yo sé escribir mi nombre". Mega eye roll interno de mi parte, pero le dije "Bueno, dale, escribilo". Y AGARRÓ EL LÁPIZ Y LO ESCRIBIÓ. WTF? Mi hijo menor ya escribe su nombre y yo ni me había enterado??? Ese descubrimiento solo ya me hizo valer todo el mes de no estar sola a la mañana...

5. Last but not least, hace unas semanas Vito descubrió que yo, además de leerle cuentos a la noche, también puedo cantarle. Cuando eran más chicos les cantaba siempre antes de dormir, pero perdimos la costumbre en algún momento no identificado. Bueno, ahora que Vito se reencontró con ese ritual, lo ama, y yo también. Él se tapa, aferrado a su osito, cierra los ojos y sonríe mientras yo le canto, mientras le doy besitos, variaciones de la misma canción, -con el ritmo del arrorró-, que lo describen, hablando de sus mejores características y de las cosas lindas y buenas que hizo ese día. Es una manera increíble de terminar nuestro día juntos, y espero que esta vez no se nos pierda la costumbre por mucho tiempo.